miércoles, 6 de abril de 2011

Llueve, llueve macondo caribeño que tu delicioso ruido
calma la sed de la tierra agrietada, ahoga el llamado del desamparado y esconde el grito del ultrajado.
Que llueva, que lo cualto tan en lo seco.

1 comentario:

glorys melo dijo...

llueve que con el agua se olvidan las penas de un mundo seco