martes, 10 de febrero de 2009

Hoy no quiero escribir, no escribo todos los dias, me paso mucho sin hacerlo, y a veces escribo mucho en poco tiempo.
Bueno, siempre estoy escribiendo, pero sin pasarlo a papel, siempre estoy articulando una narracion, o poniendo poesia en algo que ya es sumamente bello.

Pero hoy no quiero escribir, y no he escrito, solo me asome a la puerta de un recuerdo.
El de la casa de mi bisabuela, y digo bisabuela y no bisabuelo, porque EL murio casi cuando empece a disfrutar de la casa, entonces ya no era de mi tocayo, solo de mi bisabuela.

En aquel tiempo yo no escribia.
No.
En aquel tiempo yo no paraba de escribir, porque todo lo que hacia era imaginar y actuar.
Aprovechar cada rincon de la casa, cada arbol, cada arbusto.
Cada habitacion que no se usaba mas que para guardar corotos.
Reparaba muy poco en peligros.
Fumaba solo en el techo, cigarros robados a mi abuelo.
Y comia pan tostado y leche, mirando a los Testigos de Jehova de al lado congregarse.

Leia paquitos entre hojas secas.
Y me comia los mangos banilejos mas dulces que se puedan probar.
Hoy no escribo, solo pienso un dia mas en aquella casa.
Hoy, que parece uno de esos pocos dias en que tenia que quedarme jugando en la casa oscura, pero de dia.
Pues, no llovia lo suficiente para resbalar en la galeria, pero si para mantener la tierra mojada.
Y asi es hoy.
Como dias que se repiten, como una pelicula que ves varias veces, y una vez te gusto por algo y la otra por aquello.
Asi es hoy.
Dias que se repiten, en epocas diferentes, y se unen solo por la apariencia.

Y repito, hoy no escribi, porque no tenia ganas.

1 comentario:

Morgendammerung dijo...

yo quiero no escribir como tu :(