martes, 4 de noviembre de 2008

Y?

12:37 P.M. y el sol esta arriba arriba y mira como si quisiera saber
de que estan hechos nuestros tuetanos, como si quisiera concoer la velocidad
de nuestros pensamientos.
O sea, trato de no tocar el espaldar del asiento porque estoy casi sudando.
Voy en la guagua, pa donde ti. Una tapa del carajo desde Otorrinolaringologia.
Y ahi debajo del arco que hacen las dos escaleras que hay para subir a un edificio sin nombre por ningun lado.
El sol solo se le acerca por uno de sus hombros, esta tumbado boca abajo, apoyado en los codos, presto para jugar parche quizas, seguro mide seis pies, y pesa cerca de las doscientas diez libras. Lo he visto antes. Caminando muy decididamente...
por la Duarte, por la Mexico, nunca baja a la zona.
Hoy vestia unos jeans recortados encima de la rodilla, con motivos de flores sobre el muslo izquierdo, bien sucios.
Una barba que de no ser negra, le serviria de doble para Santa(estamos en navidad?).
Y lleva dreads, quizas no sabe lo que son, pero con su mirada apuesta a que lo sabe todo, y te lo hace creer, porque no mira como el que anda perdido, que te mira a las orejas y no a los ojos cuando te habla.
Te escudriña, si es que se da cuenta de que lo ves. Pero estaba ocupado.
De reojo parecia hacer algo con los dedos. Cuando me interese mas, vi que cortaba trozos de periodico, en trozos mucho mas pequeños.
Noticias, y anuncios que algunos guardan, otros comentan, y otros le pasan por encima, sin contar los que lo usan para suplir miles de necesidades...
pero el lo corta, con los dedos. Mi admiracion fue ver alrededor, y darme cuenta de que toda la basura que lo rodeaba, no era basura.
Eran montones y montones de trocitos y trocitos cortados, obviamente, con sus dedos.
Entonces ahi si le preste atencion. No lo hacia como quien como Fruit Loops sin preocupacion siquiera de los colores, lo hacia como un deber, pero no con una mirada de loco, si no con la expresion de quien pela una china para el que cruza. Entonces ya no lo miraba a el.
Buscaba mis periodicos enteros, y los de mis amigos.
Los que tengo que destazar, y los que hay que poner en remojo para poder trabajarlos.
Y de nuevo me senti haragan, con nada de ganas, pero si con la culpabilidad de quien no guarda tiempo para siquiera recordar de que cosas esta hecha la felicidad nuestra, que solo vemos a veces.

1 comentario:

Morgendammerung dijo...

" Y de nuevo me senti haragan, con nada de ganas, pero si con la culpabilidad de quien no guarda tiempo para siquiera recordar de que cosas esta hecha la felicidad nuestra, que solo vemos a veces. "