jueves, 12 de junio de 2008

De mi Bisabuelo ( materno ).

El está en una de mis primeras fotos en la que aparezco sonriendo. Fue en Tireo Arriba, Constanza, y yo contaba con 4 meses de nacido, la primera vez que visite este pueblo. Frente a su almacen. Que estaba provisto de alguna mercancia de las de demanda en la epoca, quizas Cebollas o papas, habichuelas o ajo. El almacen donde mi madre se crio, recogiendo habichuelas para revenderselas a el mismo. Cosa que yo hice en mi epoca. El almacen donde llevaba el control de mi peso, 72, 85, 90, 94 Etc.

Era un hombre alto, y a pesar de su edad, derecho, nunca encorvado, sentado en la galeria de su casa daba la impresion de un actor, claro, interpretando una escena rural, siempre con pantalon de vestir y camisa de mangas largas, y su sombrero, que solo se quitaba para dormir, o rascarse.
Tenia unas manos enormes, pero suaves, a pesar de ser manos trabajadas y trabajosas.
Llenas de pecas, de edad y de herencia. Su voz, parecia provenir desde su misma boca, con un poco de aire de una papada, que quizas, era lo unico que podia delatar su edad. Su voz era clara, profunda, y con un acento que queria pronunciar una u en todo momento.
Quizas conversamos poco, pero fueron conversaciones para recordar.
Recuerdo cuando llego de su viaje a Miami. Nunca habia estado fuera del pais, y nunca tuvo necesidad. Pero ese dia le pregunte:
-Que tal lo paise?
-Eso e llaaaaano, ahi no se ve ni una lomita de na. Y muy organizao que son.
Dijo. Mientras miraba por encima de la carretera, por encima de la fabrica de hongos( procesadora ). De aquel lado del valle de Constanza.
Dicen que nunca se cayó, o sea, que nunca dejo de tener vida sexual, aunque su compañera de vida, un personaje al que mi madre le guarda un cariño inmenso, habia muerto yo tendria cuatro años.

Tenia muchos amigos, pero tenia otros que siempre estaban con el, como uno que bromeaba conmigo, dandome 1/2 peso, para luego quitarmelo y esconderlo en el hueco de su enorme oreja, mientras yo revisaba una y otra vez el sombrero y comprobaba que el habia hecho magia.

La viva descripcion del cibaeño atento, que no dejaba que nadie pasara por el frente de su casa, y no comiera, o por lo menos, no tomara cafe.

Otra vez, vino a la clinica a ver a mi hermano recien nacido.
Entre todos los halagos, bendiciones y demas que recibia mi hermanito, su voz se impuso y dijo:
-Ay pero tan chiquito!

Ameno.

Aun no salgo de la impresion, de aquel dia en que arreglabamos pasteles en hojas en la sala, y mami decia que no con el telefono en la mano, y la cara roja, y los ojos sin expresion.

Un motorista lo habia chocado, y el, habia caido y se habia golpeado la cabeza, muriendo camino al hospital.

Tenia 94 años, y tenia la fuerza de echarse a mi hermano al hombro, o quizas a mi, pero tal vez nunca hubo esa confianza.

De camino, mi abuela solo sabia que habia tenido un accidente, pero por dentro sabia que ya estaba muerto.
En el camino bromeamos, y de momento olvidamos lo que habia sucedido, pero al doblar la curva de la secadora, y ver señoras de ropas negras y blancas, ver todo un pueblo lleno de dolor.

Hace ya muchos años que no esta, y escribo con el por miedo a olvidar un dia que el estuvo en mis memorias, que en algun momento significo algo.

Si algun dia cruzas por Tireo, fijate en un cruce que se llama:
Cruce Jose Anibal Suriel. Si quieres pregunta y quizas te resuman que fue un hombre bueno.( Papabuelo ).

2 comentarios:

Purple dijo...

ay...me dolió keme:S
(from the other ponit of view: it was written perfectly!)

Morgendammerung dijo...

Non words to describe the feeling..


que seriamos sin recuerdos..